| Por tierra, mar y aire
Los pequeños lo tienen más
fácil. La mayoría de
las compañías aéreas
permiten el embarque de perros y gatos.
Si pesa menos de seis kilos, y hasta
ocho en el caso de Iberia, se puede
llevar junto a los pasajeros, siempre
dentro de un transportín.
Por ejemplo, Easy Jet, Vueling o
British Airways no los aceptan, excepto
perros guía.
En los trenes regionales, de grandes
líneas y AVE, los perros y
gatos pueden viajar pagando el 50%
del billete de un pasajero, y siempre
que no excedan de seis kilos.
En los trenes de cercanías
sí se pueden transportar mascotas
(con bozal en el caso de los perros).
Si el trayecto se hace en el propio
coche, se puede emplear una red o
malla metálica, o bien un arnés
que fije al animal al asiento: el
objetivo es evitar que puedan saltar
a la parte del conductor (está
prohibido).
Los veterinarios suelen sedar a la
mascota si se marea o se pone muy
nerviosa. También recomiendan
que vayan en ayunas, hacer paradas
cada dos o tres horas, llevar agua
y nunca dejarlos dentro del coche
solos, ni siquiera con las ventanillas
bajadas, porque pueden sufrir un golpe
de calor. En barco, viajan en un compartimento
especial sin pagar suplemento.
- www.air-europa.com.
- www.iberia.es.
- www.spanair.es.
- www.renfe.es.
- www.transmediterranea.es.
- www.balearia.com.
Te recomendamos que visites la WEB
www.billetesdeavionbaratos.com
"Pasaporte canino, por
favor"
Si se va a viajar a cualquier país
de la Unión Europea con un
perro, gato o hurón (sí,
los hay como mascota, y se incluyen
porque, igual que los anteriores,
pueden transmitir la rabia), le pedirán
el pasaporte del animal. Se puede
tramitar de inmediato en la consulta
del veterinario y cuesta 10 euros.
El documento acredita la identidad
de la mascota y del dueño e
incluye el historial de vacunas. Si
se va al Reino Unido e Irlanda, habrá
que esperar seis meses para verificar
si hay anticuerpos de rabia, y 120
días si se va a Suecia.
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